El lago Tegernsee
Las orillas del lago Tegernsee, que se halla rodeado por las suaves praderas del sur de Baviera, están salpicadas por varios pueblos de tradición balnearia, reconocidos por sus hoteles y spas: Tegernsee, Bad Wiessee, Kreuth, Gmund am Tegernsee y Rottach-Egern, este último conocido como el rincón de los pintores por su fotogénica fisonomía.
Una carretera bordea el lago entre idílicos paisajes presididos por el pico Wallberg, de 1.702 metros de altura, al que se puede acceder con un teleférico en un trayecto con preciosas vistas al Tegernsee, con la iglesia de San Lorenzo emergiendo sobre los chalets de madera típicos de la región y los Alpes como imponente telón de fondo.
La misma carretera te conduce al pueblo que comparte el nombre del lago. La población de Tegernsee es conocida por su monasterio benedictino, que data del siglo VIII, y cuya cervecería ya funcionaba en tiempos de los monjes que lo fundaron.
Un único sendero natural, y a la vez importante ruta de paseos, es el paseo que recorre la orilla del lago a lo largo de casi cinco kilómetros libres de tránsito vehicular. Empieza en la entrada norte del lugar, avanza a lo largo del lago, pasa por el club náutico y el casino, hasta llegar a la bahía Wiessee.
La ruta de paseos es la sede de la gran fiesta lacustre, la Tegernseer Tal Montgolfiade y mucho más. En la mitad del paseo a orillas del lago, el jardín de aromas y palpación invita a oler, palpar y admirar. Otra atracción es la fuente Klangbrunnen con plantas acuáticas, especialmente para ciegos que se pueden orientar gracias al murmullo del agua. Todas las plantas están marcadas con su nombre, incluso en el sistema Braille para ciegos.




